Nunca he entendido el por qué de echar de menos algo, nunca he sabido por qué lo hacemos constantemente y, sin embargo, soy una de las víctimas. Pero, si hay una manera de echar de menos algo que de verdad duele es teniéndolo al lado, o bien no habiéndolo tenido nunca. ¿Nunca ha echado de menos algo que no ha sentido nunca? Algo que jamás ha percibido con sus cinco sentidos, algo que no ha visto; algo que no ha oído, ni olido... Algo invisible a sus ojos pero no a su mente. Quizás ha echado de menos una vida que no es la suya tras leer una novela, o a un príncipe azul que nunca existió tras ver una película. Quizás echar de menos no es sólo echar en falta, quizás se echen de menos cosas que nunca han existido por ilusión, ganas o deseo de que suceda, de que se presente en su vida. Muchos quizás para tan solo tres palabras, "echar de menos". La cuestión es, ¿añoramos sólo aquello que queremos? ¿O ha añorado alguna vez el dolor, la angustia, la tristeza... o el añorar en sí mismo? ¿Ha echado de menos echar de menos? Tan compleja es la vida que ni parándonos a pensar quiénes somos sabemos descifrarlo, ni reflexionando sobre lo que queremos sabemos expresarlo. ¿Y si su vida fuese perfecta, no echaría de menos la imperfección? Algo que no existe, algo que no tiene ahora, y que tampoco ha tenido nunca. 'Necesito echarte de menos', ¿por qué? ¿Por qué echar de menos algo que produce angustia, desolación, tristeza? ¿Por qué añorar algo negativo? Muchos quizás, muchas preguntas, y tan sólo una respuesta: echamos de menos, sin saber lo que significa hacerlo.
Mallorquina Inquieta.
sábado, 28 de junio de 2014
domingo, 4 de mayo de 2014
TE QUIERO REAL MALLORCA.
Ganar, perder o empatar, qué más da; ascender, descender, o lograr la permanencia, qué importa ya; el fútbol no se trata solo de salir victorioso o no, se trata de luchar, de sudar, de dejarse los huevos, la piel, de echarle ganas, valor, coraje, de no dejar escapar un solo balón, de proteger tu portería como si te fuese la vida en ello, de correr, de disfrutar, de sentirse orgulloso de tus noventa minutos. No se trata de ganar, se trata de haberlo intentado hasta el final, de no haberse rendido, de no haberse hundido. No siempre se gana, a veces se pierde, la cuestión es, que todos aquellos partidos en los que se lucha, se gana o se pierde con orgullo. Yo quiero un Mallorca del que sentirme orgullosa, quiero un equipo que merezca vestir esa camiseta, que merezca lucir el rojo y el negro en el campo por nosotros, que a pesar de las dificultades sepa salir adelante; quiero un Mallorca capaz de seguir peleando con todas su fuerzas a pesar de perder con diferencia, a pesar de estar en la peor de las situaciones. Quiero un equipo luchador, un equipo con sangre, y no un equipo que muestra indiferencia ante un posible segundo descenso, ante una derrota tras otra. Mis ganas, mis ánimos, mi voz, mi esperanza, mi alegría y mi rabia, todo ello quiero que vaya dedicado a un equipo que responde. Que aún sin tener una afición destacable, cuenta con todo el mallorquinismo tanto en las buenas como en las malas, cuenta con aficionados dispuestos a dejarse la voz en todos los partidos, con personas dispuestas a luchar por echar a todo aquel que intente destruir su club. El Mallorca somos nosotros, y quizás haya 'personas' en lo más alto de la jerarquía del club, que se muestren indiferentes ante la situación del que 'en teoría' debería ser 'su club', quizás haya personas allí dispuestas a hundirnos con tal de cobrar lo que no cobra cualquier otro trabajador que se entrega por completo, pero quienes marcan los goles, quienes corren, quienes defienden, quienes luchan, no son ellos, si no los jugadores. Ellos son los que visten nuestras camisetas, quienes nos llenan de alegría, de rabia, ellos son los que nos regalan momentos de euforia, de tristeza, de odio, de emoción. Un equipo no es sólo la directiva, no es sólo el entrenador, un equipo es un conjunto. Estoy dispuesta a verte perder, descender, arruinarte, sólo con la condición de volver a verte luchar, volver a verte orgulloso de ti, de tus victorias e incluso de tus derrotas, a verte jugar a lo que de verdad se le llama fútbol, y a verte disfrutar haciéndolo, sabiendo que lo haces por ti, por nosotros, por nuestros colores, y no sólo 'por contrato'. Porque TE QUIERO REAL MALLORCA, y estaré orgullosa de lucir tu camiseta en tus buenos y en tus malos momentos, sólo prométeme luchar.
lunes, 14 de abril de 2014
Mamá: "Cuando crezcas, lo entenderás."
Y entonces, mamá, ¿por qué sigo sin entender la vida?
Lo que ni "yo", conozco de "mí".
"Poesías" de lunes, lunes de "poesía".
para aquellos que temen,
para aquellos que sienten,
para aquellos que aguardan.
Para aquel que temió una vez, pero calló sin decir nada,
para aquel que escondió sus emociones en el momento más emotivo.
Suerte tiene el que aprende a amar, suerte y valor, podría decirse.
Quién me enseñara a querer como muchos lo hacen,
quién me enseñara a amar lo que muchos aman;
Quién me librara del miedo que me ampara...
Que me ampara o me desatiende.
Que allí donde un amor todos prefieren,
me conformo con la soledad y la escritura,
que allí donde para desahogarse beben,
ahogo yo mis penas sin censura.